#MagaveEditorial.- 25/5/26.- ¿ES UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE LO QUE NECESITAMOS?
¿Es una asamblea constituyente lo que necesitamos?
Responder si una Asamblea Constituyente es lo que se necesita depende completamente de los objetivos políticos y estructurales, ya que existen perspectivas encontradas sobre su pertinencia.
Depende de si los objetivos son lograr reformas estructurales profundas o resolver problemas cotidianos inmediatos. Una Asamblea Constituyente sirve para refundar el Estado o reescribir la Constitución desde enmiendas que la perfeccionen al espíritu libertario y democrático que exige el momento actual de la República.
Hay válidos argumentos a favor. La compleja situación que atraviesa el país exige cambios profundos que permitan sostener un verdadero orden constitucional, donde se respeten el Estado de derecho, las libertades ciudadanas y la propiedad privada en toda su extensión.
La Constitución vigente, aprobada en diciembre de 1999, ha sido objeto de modificaciones y prácticas que han limitado derechos ciudadanos. Entre ellas, el desconocimiento de la propiedad privada mediante leyes como la de tierras y las expropiaciones urbanas, así como un conjunto de disposiciones legales que han colocado a los ciudadanos en una posición subordinada frente a un Estado todopoderoso, que dispone de los recursos de todos los venezolanos y de los particulares según su conveniencia.
Ante esta realidad, resulta necesario que los venezolanos consideren la convocatoria de una Asamblea Constituyente que permita redactar un marco jurídico acorde con las necesidades del país. Un nuevo orden legal que impulse el desarrollo, limite el poder del Estado y fortalezca los derechos ciudadanos con plenas garantías, dentro de un sistema de libertades que promueva la participación activa en el debate nacional.
De esta manera, el país podrá avanzar en el corto plazo hacia mayores niveles de desarrollo y progreso, en beneficio de todos.
Hoy, la nación venezolana demanda soluciones concretas e inmediatas que se traduzcan en mejoras reales en los ingresos familiares y en la calidad de vida. Una Asamblea Constituyente puede ser el instrumento adecuado para impulsar los cambios legales necesarios y alcanzar estos objetivos.
Entre el impulso y la realidad se encuentra el espacio de la manifestación: la voluntad. El impulso es la chispa emocional o el deseo interno de crear algo, mientras que la realidad es el entorno físico o la limitación material. Para transformar un impulso en realidad, necesitas estrategia, regulación emocional y fricción.
Nosotros apostamos a la realidad. Construyendo una señal de verdad segura mediante el fortalecimiento de lo moral y lo ético.
Movimiento de Acción para la Grandeza de Venezuela "MAGAVE"
CONSEJO EDITORIAL
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